Bruna Truffa
Pintura, collage, bordado, intervención mural
Bruna Truffa pinta desde una posición: la mirada femenina, el mestizaje latinoamericano, la memoria de lo doméstico. Nacida en Arica, formada en el Instituto de Arte Contemporáneo de Santiago y con un Master en Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Autónoma de Madrid, ha construido durante cuatro décadas una obra que cruza el arte popular con la pintura clásica, la imaginería religiosa con el kitsch oriental, el bordado con el collage. En los años ochenta, junto a Rodrigo Cabezas y Sebastián Leyton, proclamó La Vuelta de la Pintura como gesto contestatario a la Escena de Avanzada, y participó en intervenciones callejeras sobre muros prohibidos por la dictadura. Ha expuesto en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago, en el Museo de Arte Contemporáneo de São Paulo, en el Staatliche Kunsthalle de Berlín y en Il Ponte Contemporanea de Roma. En 1998 ganó la V Bienal de Pintura de Cuenca, Ecuador, y en 1999 recibió el Premio a la Crítica en Chile.
Su cruce con La Ruta del Encuentro tiene un antecedente histórico particular: durante los años ochenta, Truffa intervino los muros de Santiago cuando hacerlo era un acto político prohibido. Su experiencia con el mural urbano en el espacio público chileno no es teórica —viene de la calle en dictadura, en clave contestataria. En su obra actual, encuentro se da entre el arte popular y el arte culto, entre lo doméstico y lo político, entre la mirada femenina y la historia latinoamericana. Para la Línea 7, ofrece la posibilidad de pensar el mural desde una tradición pictórica chilena de origen contestatario, donde el mestizaje latinoamericano, la memoria de lo doméstico y la imaginería popular pueden habitar el espacio público del Metro con carácter propio.